Alimentando esperanza, ¡juntos hacemos la diferencia!
Trabajamos junto a la comunidad en proyectos que combaten el hambre y la desnutrición de niños en Venezuela. Proyectos que salvan vidas y llevan salud, dignidad y esperanza a los más necesitados
Con trabajo voluntario, participación comunitaria y solidaridad desarrollamos programas para combatir el hambre y la desnutrición infantil. Llevamos ayuda a familias vulnerables y construimos, con ellas, soluciones duraderas. Promovemos la participación de la mujer y la comunidad, fomentando la resiliencia y el trabajo colectivo para responder a las necesidades. Buscamos construir un presente y un futuro más sano, seguro, lleno de esperanza y dignidad para los niños y niñas y sus familias

















Cada día, comunidades vulnerables enfrentan hambre, desnutrición, falta de servicios y oportunidades. Trabajamos directamente con ellas para transformar vidas, ofreciendo atención inmediata y soluciones sostenibles que aseguran nutrición, salud y bienestar integral. • Detectamos y atendemos la desnutrición infantil • Brindamos alimentación nutritiva en comunidades y escuelas • Ofrecemos entornos sanos, seguros, brindando apoyo extra-escolar a niños y niñas • Atendemos la salud materno-infantil en comunidades rurales y barrios pobres • Fomentamos autonomía y resiliencia mediante huertos y cría de animales familiares y comunitarios • Fortalecemos a mujeres y liderazgo comunitario; entre ellas a la mujer rural • Mejoramos las condiciones de agua e higiene, incluyendo higiene menstrual • Brindamos atención a familias afectadas por desastres naturales • Fomentamos la solidaridad y el sentido de comunidad Únete a nosotros, juntos podemos combatir el hambre y la pobreza, sembrando esperanza y dignidad
Trabajamos en más de 40 comunidades rurales y barrios pobres en 12 estados de Venezuela - En 2025 brindamos alimentación y nutrición a 7700 personas - Atendemos anualmente a 4200 niños y niñas con desnutrición o riesgo - Distribuimos 14.000 platos de comida a niños y niñas vulnerables mensualmente - 14 000 niñas y mujeres han recibido educación y apoyo para una menstruación digna - Cerca de 1200 personas reciben atención médica anualmente - En 2025 llevamos asistencia de emergencia a más de 400 familias afectadas por las lluvias
- Niños y niñas con desnutrición o en riesgo de padecerla. Especialmente los menores de 5 años, quienes son los más vulnerables. Atenderlos a tiempo ayuda a salvar vidas y evita problemas en su crecimiento que pueden ser permanentes. - Mujeres embarazadas y en período de lactancia. Madres que esperan su bebé o que acaban de tenerlo, y necesitan un cuidado especial para proteger su salud y la de sus hijos. - Niños y niñas menores de 12 años con inseguridad alimentaria, que no tienen acceso a comida suficiente y nutritiva. Muchos no saben si tendrán su próxima comida, situación que pone en riesgo su crecimiento y desarrollo. - Mujeres rurales, muchas de ellas cabeza de familia. Suelen tener pocos recursos y vivir en zonas alejadas, con acceso limitado a oportunidades para formarse, trabajar o participar en decisiones que afectan su vida y la de su comunidad. - Personas mayores con dificultades para acceder a servicios de salud y apoyo social. Muchas enfrentan problemas de salud, alimentación y soledad. Necesitan acompañamiento, cuidado y apoyo para poder vivir con dignidad. - Comunidades de zonas aisladas o donde los servicios de salud son limitados que enfrentan riesgos de enfermedades que se pueden prevenir y no siempre tienen acceso a atención médica regular. - Niñas y mujeres sin acceso a información e insumos para la menstruación. Situación que afecta su salud, su autoestima, y su participación diaria en la escuela, trabajo o la comunidad. - Familias que han sufrido desastres naturales. Algunas han perdido su hogar o han tenido que desplazarse, viviendo en refugios o en condiciones muy difíciles.